Actualidad

Las claves que definirán la complicada elección presidencial en Perú

0 views
Las claves que definirán la complicada elección presidencial en Perú

Aunque el deseo de los peruanos es lograr una salida a la crisis política y moral que vive la nación, esta elección presidencial no es garantía de una solución.

Redacción | Primer Informe 

La atípica campaña electoral peruana llegará a su fin y el próximo domingo 25 millones de ciudadanos podrán elegir, entre dos visiones completamente antagónicas, el futuro presidente o presidenta del Perú. Pedro Castillo y Keiko Fujimori medirán fuerzas en una elección presidencial que se presenta muy ajustada, además en medio de la pandemia.

Aunque la mayoría de los peruanos quieren soluciones, tras la elección presidencial pocas salidas se ven a la grave crisis en la que se ha sumido el Perú desde 2016. 

El diario colombiano El Tiempo, estableció cinco claves que explican el desarrollo de la elección presidencial peruana.

LEA TAMBIÉN: Así impactará en la migración venezolana las elecciones presidenciales en Perú

Un duelo antagónico

El candidato ultraizquierdista Pedro Castillo, con un 19% de los votos logró un triunfo que sorprendió no solo a los peruanos sino a todo el mundo porque muy pocos sabían de su existencia.

El apoyo por el voto izquierdista pero conservador del campo andino, llevó a Castillo a ganar la primera vuelta. Todo esto a pesar del centralismo limeño, la clase política tradicional y la corrupción del aparato estatal.

Natural de la humilde provincia andina de Chota, este maestro rural y líder sindicalista postula a la presidencia por Perú Libre, un partido «marxista-leninista» que aboga por un «cambio profundo» en el país.

Su campaña se centró en una nueva Constitución, un Estado fortalecido control sobre la economía, la nacionalización de empresas y mayores impuestos para la explotación de los recursos naturales del país.

Todo contrasta con la continuidad que ofrece la candidata del partido derechista Fuerza Popular, Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

Este es el tercer intento de Keiko Fujimori para llegar a la silla presidencial peruana. Su apuesta es por la permanencia del modelo económico neoliberal y la carta magna vigente desde 1993, que fue aprobada en referéndum, pero fruto del “autogolpe” de Estado cometido por su padre.

Una de las pocas cosas que no están en juego es el conservadurismo. Ambos candidatos son recalcitrantes enemigos de la apertura de los derechos sociales, señala la información de El Tiempo.

La lucha de la capital y los pueblos olvidados

Más allá de la lucha entre la izquierda y la derecha en Perú, la elección presidencial escenifica el abismo que divide a la capital limeña de la población rural de los Andes, históricamente relegada al olvido por las elites capitalinas.

El profesor de provincia arrasó en la primera vuelta en las regiones donde la mayoría de la población es rural y pobre. Él mismo encarna los valores más humildes del ser peruano en el interior del país, donde mantiene su bastión electoral.

Las mediciones dan una tímida ventaja general a Castillo, quien recibe un espaldarazo abrumador desde el sur y el centro del país, Mientras que Keiko Fujimori domina en Lima.

Antifujimorismo vs Anticomunismo

Fujimori, quien cuenta con respaldo mediático y de personajes políticos como el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, parece haber tocado techo con un 40% de las preferencias según las encuestas, cercado por el arraigado “antivoto”, que le costó un par de derrotas en 2011 y 2016.

Los peruanos están en un dilema después de estar acostumbrados a votar en segunda vuelta, “por lo menos peor”. Los electores estarían sopesando dos corrientes definidas por el rechazo a la postura rival: «antifujimorismo» o «anticomunismo».

Ambos candidatos intentaron, con torpeza y virajes estratégicos, captar a los votantes más indecisos durante la campaña electoral, pero sin contar con ases bajo las manga. 

Fujimori, que de ganar la presidencia eludiría un juicio por el que le piden 30 años de prisión por lavado de dinero, se ha servido de la retórica «anticomunista» para «alertar» del «peligro» de un eventual Gobierno de Perú Libre.

A la amenaza de que el país puede ser «una nueva Venezuela», combinaron el «terruqueo», las acusaciones de vínculos terroristas que la derecha peruana emplea sistemáticamente para referirse a ciertas posturas de la izquierda.

Por su parte, Castillo apostó por un improvisado periplo territorial y moderó su discurso para deslindarse de la controvertida figura de Vladimir Cerrón, presidente de Perú Libre, ideólogo del partido y sobre quien pende una condena por corrupción. 

El líder sindicalista se demoró en presentar a su equipo técnico y tardó en ofrecer un plan de Gobierno con el que matizó hacia el centro las propuestas originales de su partido.

Un túnel sin salidas

Frente a los dos caminos están los millones de ciudadanos que no votaron por ninguna de las dos opciones en primera vuelta. Sólo uno de cada cinco electores optó por estos dos candidatos.

La magra legitimidad de quien resulte electo es un panorama poco alentador para quienes quieren una salida a la grave crisis política y moral que atraviesa Perú desde hace cinco años. Ésta crisis llevó a la caída de tres presidentes y a la disolución del Congreso.

Desde 2016, la política peruana está marcada por las pugnas entre el Legislativo y el Ejecutivo, que parecen estar lejos de acabar. Ni Castillo ni Fujimori tendrán mayoría en un nuevo Congreso, que integrarán hasta diez fuerzas políticas. 

El que gane, no tendrá números para garantizar la gobernabilidad, impulsar reformas de fondo o impedir intentos de destitución y estará a expensas de terceros.

 

Si quieres recibir en tu celular esta y otras noticias de Venezuela y el mundo descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/primerinforme y dale click a +Unirme.

Si te gustó la nota compártela
Más noticias de Comunismo o similares.
Últimas Noticias: